jueves, 8 de marzo de 2018

8 de marzo: nosotras paramos

Acaso sea ingenua, pero se barrunta un presagio en el ambiente: que hoy va a ocurrir algo grande. Tan grande como esa ola que se abalanza sobre la playa. Una de ésas que, cuando se retira, no deja la arena igual. Se queda sembrada de conchas, rotas o recién lavadas, pedazos pulidos del cristal de botellines de cerveza a la deriva, madejas de algas, restos de algún naufragio, monedas fuera de curso legal. Yo quiero creer que, de idéntica manera, cuando este día pase, nada será lo mismo. Acaso sea ingenua.

Pero este 8 de marzo es una celebración. No dejéis que nadie os la agüe. Es una fiesta en la que nosotras nos paramos para que nadie nos pare más. Esa fiesta en la que se bailó tanto que el mundo, privado de una de sus piernas, comenzó a cojear, simplemente para andar con más firmeza en cuanto volvimos a ponernos en marcha.

Festejemos por todas esas mujeres cuya lucha heredamos, y que seguro que hoy disfrutan con nosotras, canturreando y mirándonos con una sonrisa desde algún repliegue de la Historia. Esa misma que dentro de no mucho nos mirará, con los ojos de una niña que aún está por nacer, y que verá este 8 de marzo como una antigualla que no acaba de comprender, ella que ya podrá afirmar que no hay nadie que no la trate de igual a igual por ser mujer. Paremos hoy. Por ayer. Por mañana. Por todas ellas. Por nosotras.

martes, 6 de marzo de 2018

Reseña de "El color de la luz" en el blog Composing in the woods

https://composing-inthewoods.blogspot.com.es/2018/03/el-color-de-la-luz-marta-quintin_5.html


 El color de la luz es una novela de narrativa romántica escrita por la autora española Marta Quintín y publicada en febrero de 2018. Marta Quintín ha sido todo un descubrimiento para mí, siendo totalmente sincera. Recibí el libro a través de la plataforma de Edición Anticipada, a la que agradezco mucho que me de la oportunidad de disfrutar de libros como este, porque de verdad, aunque tenga sus puntos negativos, como todos los libros yo creo, es un libro que merece muchísimo la pena leer además que aprendes vocabulario nuevo y eso siempre es muy positivo.

La novela se desarrolla en diversos tiempos y lugares (España, la Guerra Civil, el París artístico de los años veinte, Nueva York…). Es muy interesante el hecho de que conviven dos siglos mientras la historia se va desarrollando. Todo comienza en Nueva York con la subasta de uno de los cuadros de Martín Pendragón, pintor cumbre del siglo XX, y el pago millonario por parte de Blanca Luz Miranda, una empresaria de éxito, para conseguirlo. Allí presente se encuentra una periodista a la que la cantidad pagada por ese cuadro le lleva a querer entrevistarse con la empresaria para subsanar la increíble curiosidad que le ha despertado el hecho que alguien pague tantísimo dinero por el cuadro. Detrás ha de haber una gran historia y yo recomiendo que la leáis porque no os va a dejar indiferente, además que está muy elaborada y creo que cuenta con gran originalidad.

Respecto a los personajes, lo cierto es que te absorben y sientes que formas parte de ellos y sus vidas. La autora narra de forma muy clara la personalidad de cada uno de ellos por lo que es más fácil imaginarlos. También os digo que he tenido mis más y mis menos con Blanca Luz, es una relación de amor - odio, aunque más lo segundo que lo primero jeje, pero a su vez, en cierta forma, me gustaba ver cómo pensaba una persona con su carácter y su personalidad, tarea ardua en muchas ocasiones. 

La prosa que utiliza Marta Quintín en este libro es maravillosa, aunque para sincera, a veces me ha agobiado el hecho de que hubiera tantas palabras que no conocía, lo que me hacía ir en el tren paso como 4 horas diarias en él y claro, pues leo haha con el diccionario del móvil para poder buscar cada una de las palabras que no entendía y que necesitaba saber para conocer el significado del párrafo o la frase. Esto ha hecho que tardara bastante tiempo en leerlo. También llama la atención como la autora va combinando un lenguaje más actual con uno propio del siglo XIX. Esto muestra la versatilidad de Marta Quintín.    


“Él siempre dice que lo más importante en la vida es saber lo que uno quiere y que, si es así y con quererlo no le hace mal a nadie, no debería haber razón para que los demás no lo quieran también e intenten convencerte de lo contrario.”


Finalmente decidí ponerle un cinco sobre cinco ya que creo que el libro lo merece. Es cierto que hay partes que se hacen lentas, pero creo que es algo propio del libro, ha de ser así. Hasta ahora no había leído un libro semejante al color de la luz y me ha impresionado. Muchas de las frases del libro son dignas de enmarcar y colgar en la pared.


“No se trata de lo grande o pequeña que sea una historia. El conflicto puede nacer de lo más nimio. La vida es conflictiva. Cualquier sentimiento humano lo es. Y tú eres humana, ¿verdad? –el silogismo resultaba irrefutable–. Todo es susceptible de convertirse en arte, solo depende de la mirada que se lo dedique. Que se mire con interés, con pasión, con amor. Y, luego, solo se trata de contarlo. Tu historia, la de otros, lo que has visto, lo que has escuchado..., qué más da. Pero sal ahí fuera, implícate, emociónate, convéncete de que eso que estás escribiendo es lo más importante que existe en el mundo y que no existirá realmente hasta que no le des vida con tus palabras. ¿No es acaso eso lo más fascinante?.”

Por último decir que el libro está catalogado como narrativa romántica, aunque para mí, personalmente, no haya sido lo más importante de la trama y dista mucho de serlo. Así pues, recomiendo muchísimo el libro.

lunes, 5 de marzo de 2018

Sin nosotras, el mundo anda cojo

El Periódico de Aragón nos ha preguntado a unas cuantas mujeres si secundamos la huelga por la igualdad del próximo día 8 y nuestras razones para ello. ¿Tú darías más privilegios y derechos a una de tus piernas? Pues eso. #shesaidyes


Presentación de "El color de la luz" en el blog Leyendo bajo la luz de la luna

https://leyendobajolaluzdelaluna.blogspot.com.es/2018/03/marta-quintin.html

El pasado 7 de Febrero, en un bonito café de la zona de Conde Duque, tuvimos el placer de reunirnos con Marta Quintín, autora de El color de la Luz, novela publicada por Suma de Letras; es esta la segunda novela de la autora, tras la publicación en el año 2012 de su opera prima  “Dime una palabra”. Primera novela pero no primera incursión en el mundo de la literatura, ya que Marta escribe desde niña, sobre todo relatos con los que ha cosechado varios reconocimientos.

Marta es una joven escritora zaragozana que llegó a nuestro encuentro repartiendo sonrisas y agradecimientos, con una cierta timidez que desapareció en el momento en que comenzamos a hablar de su novela y de las motivaciones que la llevaron a escribir esta historia.

 Comenzó hablándonos del germen de su novela, de esa época en la que trabajaba como becaria de la Agencia EFE en Nueva York y en la que cubría las subastas, lo que los demás periodistas estaban hartos de escribir, pero que a ella le encantaban por ser una apasionada del arte.


En una de estas subastas asistió a la compra por una cantidad exorbitada (120 millones de Dólares) de la única versión que quedaba en manos privadas del grito de Munch. Cuando por la noche, sola en la redacción escribía la crónica de la subasta le surgió la pregunta:

-¿Porque alguien pagaría tal cantidad por un cuadro? ¿Y si hubiera un motivo personal?

En las propias preguntas vio clara la respuesta: “Aquí hay una historia” y a partir de aquí empezó a bosquejar la trama y los personajes de la novela; una novela que es, ante todo una historia  de amor y desamor, a lo largo del siglo XX, y es también una historia de perdidas y de reencuentros, y es, por encima de todo, una novela nostálgica.

Nos comentaba la autora que este es un libro cerrado, que parte de una idea que te arrastra a escribir, en el que no hay posibilidad de segundas partes, máxime porque le sirvió como terapia y una vez finalizada la escritura acabó de contar lo que necesitaba contar en aquel momento, porque  tal como ella defiende:

“Tú no eliges a la historia, la historia te elige a ti”

Marta nos hablo de su proceso creativo, de su forma de escribir tengo claro el punto de inicio y el punto final, pero sin tener tan planificado lo que pasa entre medias. Nos contó de su seguridad sobre las  escenas que debían estar en el libro, que eran vitales para contar la historia, de la facilidad para escribirlas y de la dificultad de esas otras escenas que tienen como misión darle coherencia a la trama y unir esas partes que tenía tan claras en la cabeza. Nos hablo de la amplia documentación que ha revisado, ya que la novela se desarrolla en distintos escenarios y momentos y nos habló de su “lector cero”, de esa confianza en su criterio y de esa afición común que les ha unido desde siempre, la lectura.

Hablamos largo y tendido de sus personajes, departimos sobre la trama, le preguntamos por todos los Porqués que se nos ocurrieron y Marta no esquivó pregunta alguna, hablamos de lo que de ella hay en sus personajes y hablamos de escenas, de muchas escenas de esta novela, pero para conocerlas, tendréis que leer “El color de la Luz”.

Reseña de "El color de la luz" en el blog Libris: retos y lecturas

http://librisretosylecturas.blogspot.com.es/2018/03/el-color-de-la-luz-de-marta-quintin.html

"Una historia escrita a pinceladas, mostrando las distintas capas que conforman el cuadro de la vida. Es la historia de Blanca Luz y Martín, la historia del arte en la primera mitad del siglo XX y el descubrimiento de lo que es la vida por parte de una joven periodista con sueños de escritora. Y es que al fin y al cabo este libro nos enseña eso: arte y vida, mezclándose entre sí, demostrando que no hay vida sin arte, pero tampoco hay arte sin vida.

Porque este libro es una historia de amor, pero no sólo eso. Es la historia de un cuadro, que va más allá de ese cuadro.

No soy de novelas románticas; esa fase la pasé hace años y ahora me cuesta cogerlas el punto. Tampoco soy de libros que se "entretengan" mucho en descripciones y metáforas (aunque esta semana no he cumplido con esta norma en ninguna de mis lecturas). Por eso me ha sorprendido la forma en que me ha atrapado la historia de Blanca y Martín, y las ganas con las que me he quedado de ver el cuadro central de la historia."

jueves, 1 de marzo de 2018

Entrevista sobre "El color de la luz" en el blog El búho entre libros




Reseña de "El color de la luz" en Libertad Digital

https://www.libertaddigital.com/cultura/libros/2018-03-01/el-color-de-la-luz-marta-quintin-1276614605/



Pinceladas de un romance mal cicatrizado
Todos los cuadros esconden una historia. Blanca Luz Miranda, una empresaria crepuscular que ha levantado todo un imperio a través de la moda, ha tenido como único objetivo en la vida "amasar una gran fortuna para comprar arte". En una subasta en Nueva York, la enigmática anciana mantiene una feroz puja por hacerse con un lienzo del artista Martín Pendragón. Tras un pago millonario – y, a juzgar por las expectativas, desorbitado- lo aprehende y se marcha ante la mirada incrédula de una periodista que ya intuye que detrás de esa escena debe de haber una gran historia.
Lo que hallará esa periodista – y el lector por consiguiente- es una historia de amor contada con destreza, ternura y sin almíbar, el ideal de romance juvenil imposible que perdura en la memoria para siempre. La pasión por el arte y la búsqueda de la inspiración serán los cauces de la narración. Eso es El color de la luz (Suma de letras), la segunda novela de la periodista Marta Quintín (Zaragoza, 1989).
El germen de la novela lo encontramos en la propia experiencia de su autora, que en 2012, cuando trabajaba como corresponsal en Nueva York, cubrió en Sotheby’s la subasta de El grito,de Edvard Munch, vendido por 120 millones de dólares. ¿Qué le lleva a una persona a pagar un montante tan abultado por un cuadro? En el caso que nos ocupa: el amor. O la nostalgia.
El color de la luz es un romance que cicatrizó mal. Quintín retrata con un lenguaje muy rico y una prosa elaborada la ternura que existe en el desamor. A pesar de su juventud, trasmite con eficacia las experiencias y sentimientos de una persona curtida en los desaires del corazón.
Los años habían conseguido que ya supiera aquella verdad que era a la vez más reconfortante y la más triste de todas: que, aunque sea sin la persona a la que más has querido, la vida está diseñada para pasar al siguiente capítulo.
La protagonista va rememorando su vida y reflexiona sobre esas decisiones tomadas desde la volatilidad de un alma adolescente y que, sin embargo, marcarán toda su vida. Son encuentros y desencuentros, sentimientos de culpa que no se acallan ni con autoengaños.
- ¿De qué te arrepientes tú?
- De no haberte dicho en su momento todos los te quiero que quería decirte, porque presumí que tendría toda la vida por delante para hacerlo.
Hay dos protagonistas - los dos enamorados - y un tercero que teje la existencia de ambos y conduce la historia: el cuadro de Martín Pendragón, que no deja de ser el bálsamo anhelado que debe calmar heridas. Además, a través de esta pintura la historia viaja al ambiente bohemio del París de los años 30, a la Guerra Civil española o a la II Guerra Mundial.
Me temo que solamente es una historia de personas débiles, que se equivocan, a veces se arrepienten, pero que no por eso recuperan lo que perdieron.