jueves, 8 de febrero de 2018

Encuentro bloguero para presentar "El color de la luz"

Ayer pasé una gran tarde hablando de "El color de la luz" con un grupo de blogueros en un café precioso llamado el Arquibar. Sus preguntas, su curiosidad y su entusiasmo calentaron la gélida tarde de Madrid.







En el blog "Negro sobre blanco" podéis encontrar la grabación completa del encuentro. ¡Gracias a Loreto por retransmitir!


Reseña de "El color de la luz" en El Periódico de Aragón

¡Buenos días! 

Hoy es el día en que 'El color de la luz' sale a la luz, y me desayuno con una reseña en El Periódico de Aragón que me hace especial ilusión, porque el autor, Fran Osambela, entrevera la crítica de la novela con la revolución feminista. Con gran alegría, la comparto con vosotros. 

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/escenarios/arte-sentimientos_1262659.html


"Cuando voces más que autorizadas nos hacen ver casi cada día que estamos ante una revolución de las mujeres globalizada –la periodista Pepa Bueno, eterna, tenaz y exquisita luchadora por la causa feminista, es un claro ejemplo–, a uno le vienen a la cabeza figuras cercanas con características comunes: atrevimiento, talento y manejo del ritmo de los tiempos, por citar algunas. Se trata de mujeres del perfil de la cineasta Paula Ortiz, la pintora Iris Lázaro, la «palabrista» Iguázel Elhombre o la escritora Marta Quintín Maza (Zaragoza, 1989), precisamente cuya segunda novela, El color de la luz, hoy nos ocupa.
Hablamos de mujeres sobre un un escenario que va más allá de un hashtag o un abanico rojo en un photocall; y por supuesto que nadie espere de ellas la estampa de una heroína con un pecho fuera, agarrada a una bandera hecha jirones o a la baqueta de un cañón. Hablamos principalmente del concepto aportación al bien común, de la capacidad de cambiar las cosas, sí, esta vez sí, desde la cultura, desde el arte, desde la creación. Sí se puede. Sí pueden.
Marta Quintín es exponente de esa fuerza. Posee la habilidad de caminar por la vida casi de puntillas y a la vez dejar tras de sí un profunda estela. Quizá por ello al escribir le pasa lo mismo: parece que lo hace sobre las teclas de un clavicémbalo y luego sus textos tienen la potencia de un órgano de catedral. Periodista formada en la Universidad de Navarra y curtida en la Agencia Efe, la cadena SER e incluso en la NASA española, ya dejó muestras de su capacidad para juntar letras con Dime una palabra, novela que terminó con apenas 18 años.
Ahora, cuando aún no ha cumplido 29, sorprende con la historia de un amor que es imposible por la propia naturaleza de sus protagonistas. Dice Marta que estamos acostumbrados a relaciones que deben superar obstáculos ajenos (la clase social, un progenitor draconiano, un malentendido... incluso un iceberg), pero que su obsesión ha sido otra: entrelazar a dos personajes marcados por la incapacidad de querer, o, al menos, de querer bien.
El resultado es una pequeña obra maestra de corte intimista que se apoya en la España de la guerra civil, el París de los años veinte o el Nueva York de entreguerras. Precisamente como corresponsal en la capital del mundo le vino a Marta Quintín la inspiración para poner en marcha El color de la luz. En el 2012, trabajando para Efe, tuvo que cubrir la información de la multimillonaria venta de El grito en la casa de subastas Sotheby’s. La conocida obra de Munch pasó a manos privadas por casi 120 millones de dólares y, redactando la noticia, la escritora zaragozana se preguntó a sí misma por qué alguien es capaz de pagar semejante cantidad por una obra de arte. A partir de ahí, su inquieta imaginación se puso una vez más en marcha. El color de la luz arranca precisamente con la subasta de un cuadro y desde el instante primero crece de forma sostenida hasta configurar un relato que por momentos sabe a poco. El cuerpo pide más texto. Más historia. Más futuro. Más arte. Más amor. Más desamor también.
Sumergido en esta novela, uno comprende por qué de todas las revoluciones que están por venir, hay una que está llamada a tener a Marta Quintín como protagonista: la de los sentimientos."

miércoles, 7 de febrero de 2018

Reseña de "El color de la luz" en el blog La Casa del Nómada

¡Una nueva crítica para el niño! Emocionante de verdad.

https://lacasadelnomada.com/2018/02/07/el-color-de-la-luz/

"Hay libros que llegan de manera inesperada y que parecen estar esperándote, al acecho, para saltar sobre ti y arrebatarte el aliento y un pedazo de alma.
No sé si fue una intuición, la sinopsis, que me atrapó, o simplemente casualidad, pero hubo algo en mí que me impelió a esta lectura.
La trama se va construyendo a través de dos tiempos narrativos alternos y dependientes el uno del otro. El primero se centra en el presente, y, en un progreso lineal, Marta Quintín abre la puerta a pasajes de épocas pasadas con las que hilvana la historia.
La narración también oscila entre la primera persona, que ayuda al lector a partir de un punto fijo, y la tercera, que expone, desde una perspectiva imparcial, la biografía de los nombres que aparecen de principio a fin.
Respecto al estilo, destaco una redacción brillante, rica en vocabulario y variedad semántica que mantiene un ritmo cadencioso. A través de una prosa poéticalas descripciones, más que escritas, parecen dibujadas sobre hojas que cumplen la función de lienzos en blanco. 
Entre las temáticas que aborda Marta, hay lugar para la filosofía platónica, la amistad, presente en cada pasaje, el miedo ante las decisiones que pueden marcar el resto de nuestra existencia, el pavor a la guerra y las convulsiones socio-políticas, la incertidumbre sobre el qué vendrá y, entre bambalinas, se refleja cómo el ser como tu corazón te pide, a veces, hace que los demás te rechacen y te sientas en una galaxia totalmente ajena a la realidad. 
En un aparte me gustaría resaltar los tres pilares sobre los que se asienta el sentido de esta obra; el amor, la nostalgia por el paso del tiempo y el arte como forma de vida. Estos tres elementos conforman un cóctel queunido a la calidad prosaica de la escritora, crean en el lector una adicción irrefrenable. 
En esta ocasión he querido dejar para el final a los personajes. No sabría muy bien qué decir acerca de Francisco, Chema, Blanca Luz, Martín y compañía. Al conocerles, sentí lo mismo que me hizo encariñarme con los protagonistas de Los últimos días de nuestros padres (Joël Dicker). Partiendo de la premisa de que, al fin y al cabo, son criaturas ficticias, alabo la capacidad de Marta para dotar no solo de vida, sino también de una mentalidad muy diferente a cada uno. Respetando las distancias entre cada trabajo, la manera de expresarse que tienen se me asemeja a la misma que emplea Fernando Aramburu en Patria, otorgándoles de un realismo tremendo con el que es imposible no imaginar sus voces y sus gestos mientras les acompañas en un viaje único. 
En resumen, El color de la luz es una obra que va más allá de una historia de amor perfectamente conducida. Es un paseo por la Historia, los sentimientos y la melancolía al que Marta Quintín nos invita para ser testigos directos de algo mágico."

martes, 6 de febrero de 2018

#DeQuéColorEsLaLuz




Quise saber #DeQuéColorEsLaLuz, y durante estos días, me habéis respondido, a través de estas maravillosas imágenes, que azul, naranja, amarilla, rosa, rosa cuarzo, morada, blanca, roja, zinc, color ría e, incluso, del cristal con que se mira. Así que, ¡gracias, #cazadoresdeluces, por iluminarme! Y los demás aún estáis a tiempo, hasta el 8 de febrero, de intentar adivinarlo con el hagstag #Dequécoloreslaluz y una foto que pruebe vuestra propuesta. ¡Feliz cacería de destellos!



viernes, 2 de febrero de 2018

Dossier de prensa "El color de la luz"

Para ir abriendo boca antes de que os zambulláis en sus 432 páginas, dejo por aquí un enlace al dossier de prensa preparado por la editorial con fragmentos de "El color de la luz" y una entrevista.

https://www.megustaleer.com/sala-prensa

¿Quién viene a comer este mediodía?

Invitada a la ceremonia de entrega del Premio Alfaguara 2018. Me han sentado en la mesa de Felisuco y Antonio Resines. Cosas que pasan.


¿Qué hay en la bolsa?